Conferencia Episcopal de Chile convoca a orar por la paz ante la guerra y conflictos en el mundo.

El mundo no tiene necesidad de guerra, sino de paz
Así comienza la carta invitación que el Obispo de Chillán, Sergio Pérez de Arce, secretario general del Episcopado y en representación del Comité Permanente, envía a los demás obispos y administradores diocesanos, que a su vez, debe interpelar a cada uno de los habitantes de nuestro país y del mundo entero.
En esta carta, se invita a orar por la paz, pues «la humanidad entera está impactada por la guerra que se ha desatado en los territorios de Israel y Palestina, luego de los terribles actos terroristas acontecidos el recién pasado 7 de octubre». Hechos que se suman a la guerra que se mantiene entre Rusia y Ucrania, y los conflictos sociales que otras naciones del mundo, en especial, Haití.
En la misiva, los pastores se unen a las palabras del Papa Francisco: «El terrorismo y los extremismos no ayudan a alcanzar una solución al conflicto entre israelíes y palestinos, alimenta el odio, la violencia, la venganza y solo causan sufrimiento a unos y a otros. Oriente Medio no tiene necesidad de guerra, sino de paz, de una paz construida sobre la justicia, el diálogo y el valor de la fraternidad»
Para lograr esta comunión en la oración, el obispo Pérez de Arce y la CECh, proponen que, en las eucaristías de este fin de semana, 14 y 15 de octubre, se incluya una intención especial por la paz, y que, además, pueden ser otros signos o formas de expresión litúrgica. “Que especialmente unidos a las víctimas y a quienes sufren los estragos de la violencia, podamos decir: El mundo no tiene necesidad de guerra, sino de paz”, finaliza el mensaje en que, unidos en Cristo, se confía a la protección de la Virgen María, Reina de la Paz.
Aquí se presenta la siguiente formulación de intención para la oración universal:
“Para que en nuestro mundo cesen los odios y las guerras, especialmente en el Medio Oriente y en Ucrania, y se respete la vida de todo ser humano. Por las víctimas de la guerra y por todos quienes sufren directamente sus consecuencias. Para que seamos artesanos de una paz construida sobre la justicia, el diálogo y el valor de la fraternidad. Roguemos al Señor”.
Para revisar la carta completa, haz click AQUÍ
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